Acepta las cosas. Fluye con lo que pasa.
No se puede cambiar nada. Tal vez las cosas no deberían ser así o tal vez sí. Y estoy justamente en el momento que debo estar. Reflexionando. Sólo aquí, intentando no derrumbarme. Intentando no caer a un precipicio.
Y es que en serio no lo entiendo… Tal vez nací con esto y se ha incrementado a lo largo de los años. Y es una enfermedad.
No siento nada en estos momentos… y se siente increíblemente bien.
Sabes está bien ser apática, no tener amigos, está bien sentirte sola.
Cada dia me voy descubriendo más.
Y no entiendo cómo es que alguien puede estar tan acompañada por alguien incondicional, que nunca se pueden dejar y aún así detestarla, tener un conflicto con ella todos los días, no saber cómo hacerla sentir bien.
Camino, sólo camino, no llevo ningún rumbo fijo, aunque yo creo creer que sí. Y la verdad no, sólo camino porque es lo único que me queda hacer, sigo con la vida pero no voy con ella. Son las 3 de la mañana y solo pienso “¿Cómo es que no puedo sentir cosas bonitas de corazón?” Y me duele no poder sentirlas de verdad. Y me duele cargar tanto odio y reencor, yo no quería ser ésta persona pero el mundo es culero. Y ahí esta otro puto existencialismo, estoy culpando al mundo de mis problemas pero esque no mamen de verdad me cagan todos. No soporto al gentio.
Y no puedo evitar pensar en ser alguien más. Y duele un chingo la fealdad. Y también duele no tener un amigo de verdad. Y duelen los dolores de cabeza como también duele el miedo, la baja autoestima y estar encerrada aquí, conmigo.
¿Cómo llegué hasta este punto?
Ni siquera me acuerdo cómo me valió tanta verga ser buena persona.